Sobre nosotros
Una historia que empezó casi por casualidad
En 2006, nuestra familia adquirió una finca en La Nava, en pleno entorno de Jabugo. Entonces aún no imaginábamos que aquel lugar acabaría dando origen a El Ingenio.

Todo comenzó de una manera sencilla. En 2010 empezamos a elaborar nuestros primeros ibéricos para amigos y personas cercanas. Lo que nació casi por casualidad fue creciendo gracias a quienes probaban nuestros productos y querían volver a disfrutarlos.
En 2012 decidimos dar nombre a este proyecto familiar y nació Finca El Ingenio.
Desde entonces, seguimos trabajando a pequeña escala, respetando el ritmo natural de la dehesa y cuidando cada parte del proceso: la crianza en libertad, la alimentación durante la montanera, la elaboración artesanal y el tiempo de curación.

Porque para nosotros hacer buenos ibéricos no consiste en producir más, sino en cuidar mejor cada pieza.

Finca El Ingenio
De nuestra finca a tu mesa.